Ponte en contacto con nosotras y danos la oportunidad de compartir contigo el maravilloso proceso de embarazo y parto. Verás que juntas lograremos un parto natural y que tu bebe tenga la mejor bienvenida al mundo. Conoce aquí el temario de nuestro curso.

El Sueño

El Sueño

SHARE
, / 933 0

El sueño

Durante los primeros meses, el bebé recién nacido duerme cuando está cansado; es así de sencillo. Es importante comprender que los recién nacidos tienen estómagos muy pequeños, el crecimiento es rápido, su dieta es líquida y la digestión también es rápida. Sería agradable poner al bebé a dormir y no volverlo a escuchar hasta la mañana siguiente, pero la realidad es que, sobre todo al principio, deben comer entre 8 y 12 veces al día, es decir cada 2 o 3 horas aproximadamente.

No hay una fórmula que diga cuándo dormirá toda la noche el bebé, algunos señalan que esto sucederá entre los dos y los cuatro meses, pero debemos comprender que para un recién nacido dormir toda la noche son cinco horas de sueño seguidas, lo que no siempre se da siendo tan pequeños. Muchas veces se necesita llegar a un año o más para establecer un patrón de dormir toda la noche, cada noche.

Es muy natural que el bebé se arrulle o se quede dormido mientras está tomando seno materno. Cuando un bebé siempre concilia el sueño de esta forma, asocia el acto de chupar o mamar con dormir. Algunos expertos lo clasifican como “asociación negativa de sueño”. Aunque para los que no estamos de acuerdo, esta es la asociación más natural y agradable que un bebé pueda tener para conciliar el sueño. Cuando se desea que esto no pase, y que el bebé concilie el sueño sin ayuda de este tipo, es esencial que se le deje mamar hasta que tenga sueño, pero no hasta dormirse y que en cuanto se pueda, retirar el seno de su boca para que duerma sin él.

No importa que el bebé se despierte para comer durante la noche. La clave es aprender cuando necesita comer y cuando se puede dejar que reconcilie el sueño por sí solo. Para esto es necesario aprender a leer las señales por las cuales el bebé se comunica. Los bebés hacen muchos ruidos al dormir, como gruñidos o lloriqueos, los cuales no siempre son una señal de que está despertando ni que necesita comer. Escuchar y observar cuidadosamente al bebé, son claves para que, si está despierto y con hambre se le alimente y arrulle pronto, pero si sólo son ruidos de sueño, lo mejor es no despertarle y dejar que siga durmiendo. A los bebés más allá de ponerles un horario para dormir, hay que darles la oportunidad de irnos comunicando el suyo. Debemos saber leer las señales que el bebé ofrece: cuando está inquieto, bosteza, se queda en silencio, pierde el interés por los juguetes o se le nota una mirada vidriosa. En estos casos hay que dejarlo dormir.

El recién nacido por lo general, duerme de 16 a 18 horas al día, con el sueño distribuido en 6 ó 7 periodos. Cuando nacen los bebés su horario es justamente lo contrario al nuestro, ya que mientras estuvieron en el vientre, sus períodos de sueño eran más largos durante el día debido a que eran contantemente arrullados por el movimiento de su madre y durante la noche, cuando su madre estaba dormida, sin movimiento, el bebé intrauterino estaba más despierto. Para ayudarle al bebé a ajustar su nuevo horario es importante brindarle todos los elementos que distinguen a cada uno, es decir, durante el día debe dormir en un lugar iluminado, con los ruidos normales de la casa y durante la noche necesitará oscuridad y silencio.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

PASSWORD RESET

LOG IN